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España es el tercer país con las comisiones más bajas de la OCDE [ 04/07/2006 ] Fuente: Cinco Días Las comisiones aún pueden ser una fuente de alegría para el sistema financiero español. Y, sobre todo, un filón de negocio que las entidades todavía no han explotado al máximo si se compara con el entorno europeo, donde los clientes bancarios parecen estar más acostumbrados a pagar por determinados servicios y productos financieros. En Estados Unidos, por ejemplo, los ingresos por comisiones suponían un 2,6% del balance del sector a finales de 2003, un punto más que en 1990, según un reciente informe de la CECA. Este porcentaje baja en España hasta el 1%, el tercer peor registro de la OCDE y el mismo porcentaje que representaba a comienzos de la década de los noventa. Sólo las entidades alemanas (0,5%) y las japonesas (0,2%) sacan menos partido de las comisiones que las españolas. Para corregir esta situación, la banca ha optado por estrategias muy diferentes. Algunos, como el BBVA o Banesto, han implantado la tarifa plana (pago fijo mensual por un paquete de servicios), una práctica bastante habitual en Europa. Otras entidades, sin embargo, han elegido una estrategia con un mayor impacto comercial, al eliminar el cobro de las comisiones básicas (mantenimiento de cuentas, transferencias, tarjetas de débito e ingreso de cheques) a sus mejores clientes. Ésta ha sido la alternativa elegida por el Santander, Bancaja, la CAM y Caixa Galicia. Más favorable es la posición que logran los bancos y cajas españolas si se toma como referencia el porcentaje que cubren las comisiones de los gastos. Esta variable se sitúa en el 38,2%, en línea con la media europea, del 38,9%. Destaca Luxemburgo, ya que, por el tipo de negocio de este mercado y los reducidos costes, esta ratio se dispara hasta el 80,8%. Le sigue Suiza con el 62,6%. Los peor clasificados son: Alemania (31,9%), Holanda (32,6%), Francia (40,1%) y Reino Unido (48,2%). En el podio de la eficiencia El estudio analiza también la evolución de la eficiencia (porcentaje de los ingresos que absorben los gastos), un capítulo en el que la banca española despunta entre sus competidores internacionales. En 2003, la eficiencia se situaba en el 54,3% (cuánto más baja es, mejor), 6,4 puntos por debajo de la media de la OCDE y 8,2 puntos menos que la Europa de los Quince. Salvo los baches de 1995 y 1999, el esfuerzo realizado por la banca española en costes se ha reflejado en una continua mejora de esta ratio. De hecho, España es el segundo país que más ha disminuido sus gastos. Éstos han descendido desde 1990 un 1,3%, por detrás del Reino Unido, con un retroceso del 1,5%. La evolución en España no es extrapolable al resto de la banca mundial. Desde 1995, la alemana ha empeorado su eficiencia en 8,7 puntos, Canadá (4,6), Japón (0,8) y Suiza (4,2). Pero el registro más desfavorable es para las entidades de Eslovaquia, cuyo índice se sitúa en el 85,8%, y de Chequia, en el 86,4%. Las entidades españolas también figuran a la cabeza en provisiones, al acaparar éstas un 0,53% del tamaño de su balance. Este elevado peso es fruto de una regulación más estricta por parte del supervisor ante un posible cambio de ciclo económico, que ha obligado a la banca en los últimos años a extremar las precauciones. En Alemania, las dotaciones suponen un 0,51%, mientras que en Estados Unidos se cifran en el 0,45% del balance. La productividad, la asignatura pendiente Con una de las mayores redes de oficinas de todo el mundo, el sistema bancario español aún tiene mucho recorrido en productividad. El volumen de negocio por sucursal no alcanza los 50 millones de euros, una cifra que sólo es inferior en otros tres países (Turquía, México y Polonia). En el otro extremo se sitúa Luxemburgo, con un volumen medio en créditos y depósitos de 1.293 millones. Pero esta fotografía es mucho más favorable si se toma la proporción del volumen de negocio por empleado. Aquí la banca española se aproxima al resto de los sistemas financieros mundiales, con 6,7 millones de euros gestionados por cada trabajador, frente a los 7,5 millones de media. Por detrás, se encuentran Estados Unidos e Italia, países en los que cada empleado maneja 4,8 millones de euros en créditos y depósitos. España es, además, el país con menos empleados por punto de venta, con 6,1 personas. El mercado luxemburgués, más volcado en banca mayorista que en particulares, tiene 86,6 empleados de media por oficina. Por tamaño, la banca española ocupa el noveno puesto en el ranking, ya que la dimensión del balance de todas las entidades supone un 3,6% del conjunto de la OCDE. Los cuatro sistemas financieros más grandes son Estados Unidos, Japón, Alemania y Francia, cuyos balances representan un 50% del total. Japón es el único que ha disminuido su balance en el periodo entre 1993 y 2003, debido a la fuerte crisis sufrida por el sector bancario de este país. Éste ha bajado un 13%. Los promotores quieren pactar con la Administración las reformas urbanísticas [ 19/06/2006 ] Fuente: Cinco Días Los promotores inmobiliarios quieren pactar con las Administraciones públicas las reformas urbanísticas que tratan de poner límites al sector en España y también en el resto de Europa. Es la principal conclusión de las jornadas técnicas que han celebrado estos empresarios con motivo del Salón Inmobiliario del Mediterráneo (SIMed), que se celebró la pasada semana en Málaga. Los promotores entienden que el sector inmobiliario atraviesa 'un momento de cambio a muchos niveles', al tiempo que se aboga por 'intentar buscar soluciones a los problemas que se planteen de forma conjunta', ya que 'de manera individual es totalmente imposible'. Según el asesor de la Federación Andaluza de Empresarios de la Construcción (Fadeco), Evaristo Caparrós, 'se están produciendo cambios a nivel internacional, pero sobre todo en Europa'. A su juicio, esto se debe a 'la llegada del euro y la entrada en la Unión Europea de países procedentes del Este'. El responsable también destacó las conclusiones sobre la Vivienda¨( VPO) que tratan de impulsar los poderes públicos y que según los promotores son 'difíciles de realizar porque no salen las cuentas'. El atractivo fiscal de Francia [ 17/06/2006 ] Fuente: Cinco Días Con la actividad urbanística sobrecalentada en España las inmobiliarias locales vuelven a buscar oportunidades de compra venta en Europa para mantener sus niveles de crecimiento y evitar que las acciones se desinflen al ritmo que tocan las subidas de tipos. Hacer las maletas ya dio buenos resultados en el pasado. Metrovacesa abrió la veda en marzo de 2003 al adquirir el 68% de la mayor inmobiliaria francesa, Gecina, por 5.500 millones. La acción de la empresa que preside Joaquín Rivero ganó un 25% en un año. También viajó al país vecino Colonial, que pagó 1.638 millones en junio de 2004 por Société Fonciere Lyonnaise. En 12 meses su ascenso en el parqué fue del 114%. Y algo más modesto fue el avance que registró Fadesa, un 28%, con la compra de Financiere Rive Gauche. Tras la operación, la gallega se comprometió a invertir 200 millones en Francia hasta 2008. El hecho de que la caja de las inmobiliarias españolas se vacíe en Francia no es circunstancial. 'Resulta todo un incentivo el tratamiento fiscal que reciben las inmobiliarias galas cotizadas', comenta Pedro de Churruca, consejero director general de la consultora Jones Lang Lasalle en España. Y es que en países como Francia, Bélgica y Holanda existe la figura de la Sociedad Cotizada de Inversión Inmobiliaria (SIIC o REIT). Estas entidades, titulares de bienes inmuebles que administran para obtener un rendimiento, pueden cotizar y quedan exentas de los impuestos que gravan la renta por alquiler y las plusvalías por ventas. Como contraprestación, reparten en forma de dividendos a los accionistas buena parte de sus beneficios. 'Está demostrado que las inmobiliarias exentas de presión fiscal mejoran al menos en un punto la rentabilidad de sus activos y eso se nota en la cuenta de resultados', aprecia De Churruca. En un contexto en el que el negocio del alquiler de viviendas, pisos, Chales, casas y oficinas arroja rentabilidades de un dígito, un punto porcentual es un mundo. Potenciales compradoras Los activos inmobiliarios cotizados en Francia mejoran su rentabilidad por estar exentos de impuestos María Martínez, analista de Banco Espírito Santo opina que las compras fuera de España ofrecen un triple efecto beneficioso a las inmobiliarias españolas cotizadas: diversifican riesgos, aportan ventajas fiscales y mayor liquidez. Martínez ve potencial comprador en firmas como Metrovacesa, Urbis, Fadesa y Colonial, entre otras. Y añade que 'son las patrimonialistas las que podrían volver a protagonizar compras, por encima de las promotoras, más centradas en sacar adelante inversiones en suelo en los mercados del Este'. La última ofensiva en el mercado galo ha sido protagonizada esta misma semana por Realia, participada por FCC y Caja Madrid candidata a cotizar próximamente. La empresa presentó el miércoles una oferta de 157,7 millones por el 26,9% de la sociedad patrimonialista cotizada SIIC de París que aún no controla. De hacerse con el 100% habrá desembolsado 586 millones. 'SIIC de París representa una plataforma única para acceder al mercado de mayor dimensión de la UE y con mejor régimen fiscal', destaca un portavoz. En conversación con analistas también sale el nombre de Sacyr Vallehermoso por sus supuestos planes de crear una filial de patrimonio cotizada en Francia. Urbas acaba de anunciar que apuesta por la expansión internacional y que a la vuelta de unos años el 25% de su negocio debería depender del exterior. La firma, cuya valor en Bolsa baja un 12,18% en los que va de año, avanzó la semana pasada su predisposición a estudiar adquisiciones en Francia, Alemania y Países del Este. Según la Asociación de Promotortes Inmobiliarios de Madrid (Asprima), la tendencia de buscar empresas más allá de los Pirineos es imparable. 'Las inmobiliarias seguirán intentando compras en mercados como el francés para que sus inversiones se traduzcan en beneficios a consolidar sin ninguna presión fiscal ', expone José Manuel Galindo, secretario general de la patronal. Valga el ejemplo del peso de Gecina en Metrovacesa. El alquiler de inmuebles ofreció a Metrovacesa 489 millones de renta en 2005, de los que 297,9 vinieron de Francia libres de impuestos. 'La consolidación de las renta de Gecina explica la mayor parte del crecimiento en 2005', reconoce Metrovacesa. En el primer ejercicio de consolidación Gecina no ha impactado en el beneficio por acción, pero sí incrementó en un 20% el cash flow ordinario por título. 'Ojo con que las españolas no paguen demasiado caro el incentivo fiscal. Las inmobiliarias francesas están caras y su accionariado muy atomizado, por lo que se complican las operaciones', sentencia Benôit Du Passage, presidente de Jones Lang LaSalle para el Sur de Europa y responsable en Francia. La inmobiliaria Fadesa acumula recomendaciones de compra A pesar de que la actividad del sector inmobiliario parece tocar techo en España, los analistas siguen confiando en distintos valores como opción de inversión. Ahorro Corporación aconseja mantener acciones de Urbis y Fadesa, con precios objetivo de 19,7 y 30 euros. La firma de inversión está barajando la posibilidad de colocar el cartel de compra sobre las acciones de la inmobiliaria gallega y advierte que la subida de tipos afecta más a las firmas de patrimonio (Metrovacesa o Colonial) que a las de promoción. Caja Madrid ve como 'buena oportunidad de inversión' a Fadesa, con un potencial de subida del 36%. Espirito Santo y Urquijo opinan que las opas parciales por el control de Metrovacesa (74,95 euros al cierre de la semana) aún deben sostener el precio y que Colonial seguirá beneficiándose del interés que ha despertado en Inmocaral. María Martínez, de Espírito Santo, recomienda comprar acciones de Fadesa, mantener las de Urbis y vender Colonial. Renta 4, por su parte, calcula que Metrovacesa debería caer un 32%, hasta 74,6 euros, y Colonial un 20,31%, hasta los 49,17 euros; respalda la decisión de mantener acciones de Sacyr Vallehermoso (5,3% de potencial de revalorización) y Urbis (1,83%); y sitúa a la recién estrenada en Bolsa Renta Corporación (31,47% de camino al alza) y a Fadesa (28%) como las inversiones más recomendables.
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